Tag de puño y letra

En el lejano 2015 pululaba por los blogs de manga y anime el «Tag escrito a mano» les dejo el link al original para que puedan ver de qué se trata: https://sinordeniconcierto.com/2015/07/31/tag-escrito-a-mano/ cuestión es que a raíz del original decidí crear mi propio tag Frankenstein, he aquí el resultado:

Fe de erratas: Paula Emmerich me comí una m jajaja.

En fin, espero les haya gustado este pequeño tag y se animen a realizarlo…tanto los que están nominados como quienes leyeron este post y les gustó la idea. Por cierto, espero se entienda todo lo que escribí me esforcé todo lo que pude para que sea prolijo y claro pero puede fallar. Nos leemos, cambio y fuera.

Abreviado: Un brazo y otros cuentos/ Vendidas

Hoy a esta sección (que va creciendo poco a poco) le tocan dos libros, tan interesantes como diferentes entre sí, aquí se los presento:

Un brazo y otros cuentos (Yasunari Kawabata)

«Los términos con que designamos las distintas cosas suelen provocar sacudidas pero, «urraca», que aparece tanto en las canciones del antiguo Japón quedó flotando en mí como la corriente de un río que me llenaba de nostalgia» (Kasasagi)

Mi primera novela japonesa, un detalle que tenía el libro y me sorprendió es que bajo el título en español estaba escrito el título en su idioma original. En cada cuento el autor nos introduce en la vida de personajes solitarios y reflexivos. Todo bajo una atmósfera etérea casi surrealista.

Yasunari.jpg
¿No es una portada muy bonita?

Me gustó la forma de escribir de Kawabata ya que es muy hábil para introducirte en la historia logrando que surjan imágenes del Japón de antaño en tu mente (aún si, como yo, nunca estuviste allí). Además me relajé mucho leyendo, era abrir sus páginas y dejarme guiar por los caminos de la introspección y la tranquilidad.

Si les gustan este tipo de historias les recomiendo su lectura, creo que nada mejor que iniciarte con relatos cortos de un autor para familiarizarte con su prosa.

Vendidas (Zana Muhsen)

«La trampa ya estaba tendida, nada podía salvarme ya aquel día de julio de 1980, cuando aún creía en las vacaciones. No existía la menor salida de socorro, estaba presa. Y no lo sabía. Ella creía que lloraba por mi suerte, pero sólo lloraba de cansancio y de hambre, sin conocer mi verdadera desgracia»

De la calma y la reflexión pasamos a una novela que te deja impotente. Zana relata su vida y la de su hermana Nadia en Yemén, el lugar al que su padre las envió de «vacaciones con unos amigos» y la cruda verdad: que ambas fueron vendidas por su progenitor a estas familias. Se convirtieron en una mercancía, objetos de usar y tirar. Les quitaron toda oportunidad de elección y autonomía. Con 16 y 14 años respectivamente fueron sometidas a todo tipo de vejaciones y malos tratos, en un pueblo donde la voz de la mujer se convierte en un lamento silencioso que nadie percibe ni quiere oír. Zana luchará por volver con su hermana a Inglaterra, y no dejarse influenciar por las costumbres y cultura yemenita.Vendidas.jpg

 Si quieren saber más sobre la novela (que es una historia real) los animo a leerla, me gustó pero me indignó mucho también, pasan muchas cosas pero no quiero revelar nada más, solo diré que el final causa por un lado alegría pero también rabia. Su corta pero intensa lectura sirve para tomar conciencia y reflexionar.

«Procuran embrutecer a las mujeres. Ni escuela, ni modernidad, reducirlas a las labores cotidianas, enviarlas a los campos, a sacar agua, a recoger leña, a vigilar los rebaños, además de ocuparse de los niños y, finalmente, forzarlas a aceptar su presencia en la cama como un don del cielo»