Locke & Key: tres hermanos, llaves mágicas y una casa ancestral

  Este cómic se ha hecho un lugar en mi corazón, y es que esta obra escrita por Joe Hill e ilustrado por Gabriel Rodriguez tiene todo: misterio, suspenso, humor, fantasía, drama, romance juvenil pero sobre todo unos personajes de los más carismáticos con los que te emocionas y angustias a la par. Locke-Key-portadas.jpg

  La historia comienza con los tres hermanos Locke: Bode, Kinsey y Tyler teniendo que mudarse junto a su madre a Lovecraft, Massachusetts luego del asesinato de su padre a manos de Sam Lesser un joven perturbado mentalmente.

   Intentando adaptarse a su nueva vida conocerán nuevas personas así como los secretos que envuelven la ancestral casa familiar Keyhouse (esto me hizo pensar en ponerle un nombre interesante a la mía) que no son pocos.

  El primero en descubrir sus secretos será Bode, el hermano menor de 7 años, un niño con mucha imaginación, que se encontrará con unas curiosas llaves las cuales hacen distintas cosas, por nombrar una está la “Llave Abrecabezas” que permite acceder a los recuerdos de tu mente y quitar o agregar cosas a tu antojo. Solo basta con meter la llave en la cerradura que aparece en la nuca de las personas y voilá la parte superior de tu cabeza desaparece y puedes curiosear dentro.

  Si bien suena un poco aterrador no lo es tanto, de hecho es una de las llaves más curiosas y los chicos la utilizan mucho (demasiado diría yo) porque Bode no duda en contarle a sus hermanos su hallazgo y así hacerlos partícipes en este extraño mundo en donde las llaves jugarán un papel muy importante. Porque hay alguien detrás de ellas y no descansará hasta tenerlas en su poder haciendo lo que sea (literalmente lo que sea)

  Y así es como poco a poco el lector va adentrándose en el mundo de Keyhouse, y descubriendo su historia junto a los protagonistas. El mundo que Joe Hill construye es fascinante, no deja ningún detalle librado al azar. Todas las piezas encajan en el puzzle manteniéndote en vilo hasta el final. Acompañado de los dibujos de Gabriel Rodriguez, que son el complemento perfecto: cada personaje tiene sus características y rasgos propios, ninguno se parece en diseño al otro.

  Como dije al principio los personajes tienen mucho carisma, personalmente les tomé mucha simpatía a los hermanos Locke: el curioso y simpático Bode, Kinsey la rebelde de 15 años y Tyler de 18 años que se toma muy en serio su papel de hermano mayor y protege a su familia con ahínco.

   Me encanta la relación de estos tres, es muy natural hay discusiones y peleas pero también saben que al final del día van a estar ahí los unos para los otros. Porque de la familia y la amistad también habla esta historia siendo el eje central.

  Entre los personajes secundarios Scott y Jamal son mis favoritos, este dúo me saco más de una sonrisa y me conquistaron en la primer página que aparecieron, con un estilo muy particular, no temen mostrarse tal cual son sin importarles la popularidad (me encantaría que fueran mis amigos todos los días serían fuera de serie)

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Los adoro 🙂

  El suspenso y la tensión se vivencia desde el minuto uno porque el autor nos hace cómplices desde el primer momento: sabemos quién está tras las llaves y eso crea tensión…realmente quería tener una línea directa con los hermanos Locke para advertirles de que tuvieran cuidado. Saber de antemano quién es el villano me lleno de ansiedad y hacía mucho que no le tomaba tanta antipatía a un personaje, lo cual habla de lo bien construido que está.

  Si mi palabrerío logró despertarles curiosidad por esta historia espero que disfruten el viaje hacia Lovecraft y se dejen envolver por el misterio y la magia. Aquí el link para descargar la serie por scans si  como yo te ves obligado/a a leerla así porque no tienes la oportunidad de conseguirla en papel: Locke & Key.

 

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La niña de las tinieblas (Laird Koening)

“El juego es para la gente que necesita reglas porque tiene miedo de creer cualquier cosa que no crea ya todo el mundo. Gente que tiene miedo de salir de la calle donde vive y hacer algo con su vida. El juego es para la gente que quiere que le digan qué debe hacer”

Una casa en el bosque envuelta en niebla, una niña de 13 años y su padre poeta resuelto a criarla fuera de las convenciones sociales, siendo autodidacta porque “Ir a la escuela es dejar que la gente te diga lo que es vivir, no es descubrirlo por ti mismo” 

¿Es esto con lo que me he encontrado tras su lectura? Sí y no. La historia va mucho más allá, nos presenta a Rynn Jacobs venida de Inglaterra con su padre para instalarse en un pequeño pueblo rural de Estados Unidos.

Al momento la forma de vida tan solitaria y apartada de esta familia atrae la atención de sus arrendatarios la entrometida e irascible señora Hallet y su hijo Frank…dos individuos que vienen a perturbar la paz de la protagonista.

El autor envuelve la narración en un halo de misterio respecto a los motivos por los cuales los Jacobs se mudaron a Estados Unidos, también cabe destacar el hecho de que la figura del padre es un verdadero misterio en toda la narración. Aquí la que se lleva todas las miradas es Rynn una chica auto-suficiente, y muy inteligente que hará lo que sea para defender y preservar su independencia: “¿Por qué iba a querer que todos fueran como yo, si yo no quiero parecerme a los demás?”

Un relato que empieza de manera luminosa y va adquiriendo un cariz más oscuro a medida que transcurre la historia: la señora Hallet no es apreciada en el pueblo pero tiene mucha influencia sobre el lugar por lo que encontrarse con alguien que no sigue las convenciones y normas impuestas la descoloca. Y su hijo es una persona peligrosa y de cuidado, él protagoniza las escenas que ponen los pelos de punta al lector, desde el primero momento causa rechazo y asco.

Por otro lado tenemos al agente de policía Miglioriti y su sobrino Mario quienes son los otros dos personajes que orbitan en el mundo de Rynn, convirtiéndose en sus amigos y aliados. Protagonizan los momentos de mayor alegría y consuelo en la vida de la pequeña.

Es una novela que me sorprendió ya que pensaba que me encontraría con una historia amena que describiría el día a día de padre e hija y me encontré con algo completamente diferente en un buen sentido.

Suspenso, secretos, miedo, indignación, crueldad, crítica a los mandatos sociales, lucha por la libertad y preservar la identidad, soledad, romance (sin edulcorante) es lo que van a encontrar en esta novela si se sumergen en sus páginas. El autor pinta unos personajes variopintos creando momentos de verdadera tensión sumados a otros más distendidos sabiendo mantenerte en vilo. Y el final fue uno de los que más he disfrutado, mi lado macabro lo aplaudió de pie (si la leen o la leyeron lo entenderán o pensarán que estoy un poco loca y no lo discuto).

Por último mencionar que la novela tuvo una adaptación al cine en 1976, en la que el autor escribió el guión de la misma, protagonizada por Jodie Foster en el papel de Rynn.