Ojos abiertos

Había visto la muerte desde su infancia, por ello era muy consciente de su mortalidad. Entonces, como sabía esto, había perdido el miedo a vivir e hizo las cosas más arriesgadas.

Se podría pensar que fue imprudente y puso en peligro su vida o la de los demás, pero eso solo lo hace la gente que se cree inmortal. Lo suyo fue más difícil, pronunció a lo largo de su existencia las siguientes palabras: no, perdón, gracias, te aprecio.

Un día en el puente, mirando el atardecer, se percató que había venido a buscarle…se alegró de no tener remordimientos ni arrepentirse de nada y la saludó: «Ha pasado tiempo, bienvenida»

………………………………………………………………………………………………………………….

SUEÑO DE ENERO

Los muertos no deben confiar en los humanos, porque estos no son de fiar. Te prestaré una linterna para que te adentres en los lugares oscuros de tu alma. No temas a las sombras y al dolor ¡Mírate de frente! No rehúyas la mirada.


La forma en la que eres

  Sólo tú sabes lo que quieres hacer con tu vida, los golpes que te has dado, las desilusiones que has sufrido, las risas que has compartido. El dolor que has sentido, la ilusión y la alegría que has experimentado.

  Y ese camino que se extiende ante tus pies serpenteante, que te llena de emoción poder transitar, el que tú elegiste es tuyo. Aunque los demás digan que estás equivocado, se burlen de ti, te critiquen, cuestionen o no lo comprendan. Ve, camina-corre-vuela construye tus puentes. Es tu momento, y la única persona que sabe que es lo correcto para ti eres tú. La forma en la que eres está bien, sigue adelante. Te deseo lo mejor hoy y siempre.