A cuerpo de gato (Hiro Arikawa)

Oye Satoru. En este viaje, he visitado dos de los lugares donde creciste. He visto una aldea agrícola. Y también he visto el mar. Antes de que acabe el viaje, sabré algo más de ti y de mí mismo.

Esta novela tierna con sus toques de humor y reflexiones vitales nos presenta a Satoru y su gato Nana que por ciertas circunstancias se embarcan en un viaje para hallar a alguien que pueda hacerse cargo del gato. Es así como a medida que los protagonistas viajan se presenta ante el lector la historia de los amigos y familiares de Satoru, en esos recuerdos de cada uno se puede ver el tipo de persona que es y su chifladura por los gatos a muy temprana edad.

La interacción con el resto de personas que visitan sirven a la autora para explayarse sobre otros temas como las complejas relaciones familiares, reflejado en los personajes de Kosuke y Yoshimine. La amistad, los celos y la inseguridad en la adolescencia con Sugi y Chikako, finalizando con lo que llamo «la vuelta al hogar» en la historia de Noriko, la tía de Satoru.

Es interesante que cada personaje termina haciendo frente a su soledad o preocupaciones a través de la interacción con animales de compañía: tanto gatos (obviamente) como perros. Sin dudas es una obra para leer de forma pausada, es un viaje por la vida con sus encuentros y despedidas, pero que no se regodea en la tragedia ni los dramas sino que acepta y agradece lo vivido.

A mí también me espera otro viaje, el último, y finalmente yo también he aprendido a decir gracias.

Feliz primavera/otoño desde mi ventana.