SV todavía está activo (más o menos)

Ahhh ¿es que este polvoriento blog todavía funciona? Y yo que pensaba que ya me habían echado del barrio.

  Pues como parece que puedo seguir por aquí me decantaré por dejar eso que denomino “poemas” (yo sé que los verdaderos poetas se están retorciendo en sus tumbas MUAJAJA) Pero antes dar gracias a quienes todavía me leen y dejan comentarios, mi más sincero agradecimiento. Pues sí, las entradas van a seguir siendo muy esporádicas (para qué mentir) Espero recuperar un poco en vacaciones. Bien mucho blabla que a nadie importa (salvo a mí que siento la necesidad imperiosa de justificarme) 3, 2, 1…

 

INVIERNO

Búhos de la noche

susurran secretos

entre los árboles dormidos.

Voces distorsionadas,

espejismos en el desierto lunar.

El planeta dormido

en la estación invernal.

Los habitantes en sus hogares

cuentan historias de antaño

mientras la nieve turquesa

cae suavemente fuera.

 

CAMINANTE NOCTURNO

Bocetos de una vida,

camina entre los límites

de una realidad desdibujada.

Siente la humedad del suelo,

las gotas de rocío entre la hierba.

El cielo dibuja fragmentos de canciones

compuestas en la medianoche.

Ve pasar a las brujas,

y danzar a los demonios.

Fija sus grandes ojos en la luna llena,

sube a un árbol a contemplar las estrellas

 esta noche tocan una pieza de jazz.

Gato callejero,

guardián de los secretos nocturnos.

 

 

 

 

 

 

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Soy un gato (Natsume Sōseki)

“Los gatos caminamos como si lo hiciéramos por el aire, como si pisáramos encima de las nubes, tan silenciosamente como una piedra que se hunde en el agua, como una antigua arpa china tocando en lo profundo de una cueva. El caminar de los gatos es la realización instintiva de todo lo más delicado”

Esta es una sátira sobre el comportamiento humano en todas sus formas y matices. Narrada de manera irónica y lacerante por un felino sin nombre, que habita en la casa de Kushami: un maestro de inglés. Por dicha residencia desfilan personajes de lo más variopintos como Meitei, Kangetsu, Dokusen entre otros. Cada cual con una personalidad tan distinta como su visión de la vida.Soy un gato

El autor escribe una novela en donde convergen la belleza, la frivolidad, el egoísmo, la crítica al individualismo, la falta de empatía, el poder y la adulación. A través de los ojos del minino misántropo (pero adorable) el lector descubre la vida y modos de pensar de la sociedad burguesa en la era Meiji .

No faltan las referencias culturales e históricas: la Guerra ruso-japonesa, los haikus, el teatro Nō. 

La narración es fluida y puntual, con pocos detalles externos y descripciones breves. Muchos diálogos y monólogos internos. Y como buena sátira el escritor se introduce en la misma y no pierde ocasión en burlarse de sí mismo:

(…) “Precisamente el otro día un colega, un tipo llamado Sōseki, publicó un relato corto titulado «Una noche». Se trataba de una cosa tan vaga que, sinceramente, no hay quien entienda nada. Yo personalmente le pregunté al autor qué es lo que quería decir con esa historia, pero él no quiso darme ninguna explicación, y se limitó a decir que si la historia no tenía ningún sentido, no le preocupaba lo más mínimo. Creo que su actitud es muy demostrativa de los nuevos vientos que soplan para la poesía moderna.
—Pues será un poeta, ese Sōseki del que hablas, pero a mí más bien me parece un tío raro —soltó el maestro.
—Debe de estar loco —sentenció Meitei.”

Es mi primera novela de Sōseki y no será la última. Me ha gustado mucho y no puedo estar más satisfecha con la misma. He reído y reflexionado a partes iguales, así como establecido cierto paralelismo entre las preocupaciones y actitudes de la sociedad tokiota de la época y lo que sucedía (y todavía sucede) en la de mi país, lo que ha sido por demás curioso.

(…) “En éste y otros ámbitos, los europeos son poderosos, y siempre habrá alguien dispuesto a hacer el estúpido y a copiar sus maneras, se lo pueda permitir o no. Se rendirá ante los poderosos, se humillará ante los ricos y se dejará aplastar por los que marcan las tendencias desde el extranjero. Si estas actitudes tan lamentables se debieran a algún tipo de necedad o de estupidez congénita, al menos quedaría un margen para la compasión. Pero entonces que no argumenten que Japón es una gran nación. Y sucede tres cuartos de lo mismo en el campo de los estudios académicos.”

Una novela muy recomendable donde, aunque sea escrita en tono de burla, se vislumbran la poesía, la filosofía zen y un llamado a no dejarse arrastrar por modas o mandatos absurdos.

Soseki
Natsume Sōseki

En las páginas del libro un gato con sonrisa maliciosa les dirá unas cuantas cosas y entre risa y risa, clava dardos envenenados pero si uno se detiene a reflexionar ¿qué ha cambiado verdaderamente? Espero que si todo esto les ha despertado curiosidad no dejen pasar la lectura de “Soy un gato”. Y ahora me despido, voy a preguntarle a Mandy que opina ella de la vida.

 

 

 

 

 

 

Kedi: Erase una vez en una ciudad gatuna

“Se dice que los gatos están conscientes de la existencia de Dios, pero los perros no.  Los perros piensan que la gente son Dios, pero los gatos no. Los gatos saben que la gente actúa como intermediarios de la voluntad de Dios. Ellos no son ingratos, simplemente saben más”

  • Directora: Ceyda Torun
  • País: Turquía
  • Género: Documental
  • Año: 2016

    Primero que nada, no quiero caer en el elitismo (Bastet no lo permita) pero si no sienten simpatía por los mininos o les dan igual no les recomiendo este film ¿La razón? porque muy probablemente no terminen de apreciarlo o la gente que convive con ellos les parezca rara. Ahora si son de mente abierta y curiosos entonces, ignoren todo lo anterior y alistense para viajar al Paraíso Gatuno en la Tierra.

   En la ciudad de Estambul los gatos son amos y señores, vagando libres por sus calles en completa armonía con los habitantes humanos. Este documental explora el día a día de los felinos junto a los testimonios de los lugareños. Recibiendo comida, agua y una cálida bienvenida. Visitando en sus trabajos a cada persona, como si fueran los supervisores (sí, son tratados como celebridades)Kedi

  Cámara en mano, la directora llevará al espectador por distintos barrios de la ciudad siguiendo la vida de estos peludos, una forma fantástica de conocer la cultura y forma de vida del lugar. A su vez la fotografía es impecable: con tomas en primer plano, aéreas, y buen aprovechamiento de la luz natural. La banda sonora está compuesta por música tradicional del país con un poco de jazz en algunas escenas.Kedi.#04

  Entre los protagonistas mi favorita es Psico, una gata territorial y temperamental: ladrona de pescados, la peor pesadilla de los perros (no teme enfrentarse ni siquiera a los pitbulls, según la gente del barrio) y esposa severa (lleva los pantalones en la relación con su señor esposo) Pero a su vez fiel y cariñosa.

  Las historias son variopintas (algunas muy curiosas): personas que conviven con ellos día a día sin atarlos ni exigirles nada, con deudas interminables en la veterinaria. Y esa preocupación, inquietud, alegría y agradecimiento que se siente por los mininos. Realmente los amantes de estos animales apreciarán mucho el film. Yo me sentí menos rara porque también les hablo a los míos de forma tonta (ejem ejem) y en muchos momentos me encontré asintiendo y pensando “Es cierto, sí.”

 Mediante su relación con ellos Estambul se analiza a si misma, considerándolos guardianes y protectores. Tomando su ejemplo para vivir la vida con más alegría y menos preocupaciones: “En Estambul, el gato es más que solo un gato. El gato encarna el indescripitible caos, la cultura y la unicidad que es la esencia de Estambul”

¿Les gustó la película de Chatrán, son fans de Garfield, tienen un gato? Pues vean este documental, de seguro lo disfrutarán con una sonrisa.

Kedi.#06.jpg
Camarero, más té por favor.

El libro de la almohada (Sei Shōnagon)

 La Emperatriz me dijo:

– ¿Por qué tan callada? Di algo, estoy triste cuando no hablas.

Repliqué:

– Contemplando la luna de otoño.

La Emperatriz dijo:

– Ah sí, dices lo que debes decir.

   

  Sei Shōnagon fue una Dama de Honor de la Emperatriz Sadako, en el siglo X, durante el Período Heian. Su diario (que se denominaban de almohada porque se guardaban en los cajones de las almohadas de madera) está plagado de variados detalles sobre el día a día en la corte.El libro de la almohada

 Desde listas de cosas: agradables, desagradables, vergonzosas, que provocan asombro, etc. Hasta episodios ocurridos en el palacio, poemas, costumbres, modales, protocolos, festividades.

   Con una prosa elegante, sencilla y poética, la autora nos introduce en un mundo de introspección, observación y recogimiento espiritual (cuando leo literatura japonesa termino relajándome) En donde el lector nota su gran capacidad de observación y atención a los pequeños detalles: abanicos, ropa, paisajes, papel.

   También se refleja su carácter, una mujer muy lista y culta que no le gustaba que le hicieran perder el tiempo, altiva y desdeñosa con las clases sociales de rango inferior (aunque no cruel). Y a su vez, alguien que conserva la inocencia y se maravilla con las pequeñas cosas:

“En los cercos de bambú y en los bordes entrecruzados vi jirones de telaraña y donde se habían roto los hilos vi pendientes gotas de lluvia que parecían cuentas de perlas blancas (…)Al aumentar la luz del día, el rocío fue desapareciendo del trébol y de las otras plantas donde antes abundaba; las ramas se agitaron y luego se elevaron a un tiempo como si se hubieran puesto de acuerdo. Luego conté a la gente lo bello que había sido todo eso. Lo que más me impresionó fue que nadie se impresionara.” (50. Recuerdo una mañana clara)

Sei Shonagon
Sei Shōnagon

  Ha sido un maravilloso viaje entre kimonos susurrantes, jardines y estanques, reflexiones, poesía, y tranquilidad por uno de los períodos más florecientes de la cultura japonesa. Si gustan del país del sol naciente, los invito a leer este libro. Como aliciente les cuento que los mininos eran muy respetados y venerados, tanto así que algunos alcanzaban el grado de nobles (Mandy lo sabe, y por eso se comporta como una emperatriz…ahora todo me queda claro)