El desierto de Coyote

Coyote habita en el desierto, sol abrasador, granos de arena componen un manto dorado que transitan todos los años quienes realizan la peregrinación. Alguien se acerca, Coyote espera y escucha…

Me interno en el desierto, en busca de la antigua tristeza que arrastra por generaciones mi familia. Es hora de rendir cuentas.

Soy demasiada vieja para seguir llorando, mis pies están en carne viva pero no importa, seguiré caminando.

Coyote se aproxima, va pisando los cadáveres como si no estuvieran allí (*)

Tomaré prestado tu nombre y lo llevaré como un estandarte, este es mi renacer.

Coyote sonríe y asiente… la arena envuelve a la anciana, ahora es una peregrina eterna del desierto.                                                                                                             

 

 

(*) La frase la tomé prestada de la siguiente canción: Coyote (Buck-Tick)