5to aniversario

Querido blog: hoy es tu quinto aniversario ¡felicidades! Si bien del 2019 a este tiempo las entradas publicadas son menos frecuentes quiero que sepas que tengo intenciones de seguir llenándote de mis pensamientos durante mucho tiempo más. Eres mi refugio, el lugar donde soy yo misma sin ninguna restricción ni etiqueta. Donde me emociono, sorprendo, río y reflexiono. El lugar que me ha permitido encontrar gente estupenda y expandir mis horizontes, contrastar diferentes puntos de vista y pensamientos. Incluso aprender de otros países y sus variaciones en el lenguaje.

Entonces como los típicos propósitos que se hace la gente en año nuevo yo tengo uno para ti y solo uno: seguir escribiendo aprovechando mi tiempo libre que para eso es el tiempo libre, para hacer lo que una quiera con él. Suena obvio lo sé, pero en el medio se instaló una pandemia y se reforzó el estar haciendo cosas todo el tiempo, sentir culpa por «no hacer nada» y glorificar el trabajo entregándole todo, que la vocación y blablabla. Suena muy bonito la verdad, hasta que llegas a fin de año quemada y con el estrés por las nubes dándote cuenta que al mundo le importa un pimiento lo que te pase y deje de pasar, que tomarán lo que les des, si estás agotada te quedas en el camino y la multitud sigue avanzando ¿piensas que la rueda va a dejar de girar porque ya no des más? En estos dos últimos años he visto la ferocidad y ambición del capitalismo en su máxima expresión. He visto como se resquebrajan las relaciones humanas y cada vez se radicalizan y polarizan más las opiniones. Pero entre todo este desastre estás tú, mi pequeño rincón, con gente que aún se alegra y preocupa por mí aún sin conocerme. Es algo que todavía no me lo creo del todo, pero estoy muy agradecida por ello. Entonces pienso que todavía vale la pena animarse a curiosear el mundo para encontrar esas personas escondidas por ahí que con ideas diferentes se respetan mutuamente. Y todo esto se debe a ti, asique te doy infinitas gracias y te deseo un muy feliz aniversario.

Adjunto algunas fotos del pequeño viaje que he hecho hace unos días, me ha llevado a reflexionar mucho sobre la libertad y tomarse las cosas con calma. Mejor dicho, defender el ir a mi propio ritmo. La naturaleza es una maestra muy sabia.

«La aventura vale la pena en sí misma» (Amelia Earhart)

Con mucho cariño, Coremi.